De un bibliotecario a un arquitecto

10 deseos de un bibliotecario a un arquitecto...

  1. Piensa, mime y concibe con delicadeza el proyecto que tienes entre manos. Para la comunidad dónde crecerá la Biblioteca será, muy probablemente, el edificio social más importante, y más valorado. Así que tienes la enorme responsabilidad de hacer que nazca algo grande y que recibirá mucho amor.

  2. No dejes nada al azar. Planifica el edificio como algo vivo, y que sin duda crecerá y se transformará de forma radical e imponente durante toda su vida. La Biblioteca es y será un organismo vivo. No pongas barreras que le impidan que se desarrolle.

  3. La fuerza es el equipo. Si, tu eres el experto en diseñar edificios, y en hacer que pasen del papel a la realidad. Eres, por supuesto, una pieza fundamental. Pero una Biblioteca la usan, la viven, la sienten, la gestionan y la disfrutan, también, los futuros bibliotecarios que trabajaran en ella, y sus futuros usuarios. Integrarlos en tu equipo de trabajo aportaría un altisimo valor añadido.

  4. Crea ambientes confortables. Piensa que el uso de la Biblioteca es muy diferente del resto de edificios públicos de una ciudad o pueblo. Los bibliotecarios e incluso los usuarios consideran la Biblioteca como un espacio de confort, agradable, de relajación y de concentración, pero también al mismo de tiempo de socialización y de consolidación del siempre imprescindible sentimiento de comunidad. La Biblioteca será el corazón de todo esto, seguro.

  5. Tienes entre manos el Tercer Espacio. La Biblioteca es, sin duda, ese Tercer Espacio tan ansiado y tan necesario. A medio camino entre la vivienda privada y el espacio público abierto y urbano, se situa la Biblioteca, con unos requerimientos de diseño del espacio muy específicos y concretos.

  6. Piensa, también, en el entorno más próximo de la Biblioteca. La Biblioteca necesitará las mejores conexiones posibles con su entorno urbano más próximo. El edificio de la Biblioteca no un elemento aislado, ni que funciona de forma autónoma. Debe ser uno de los nodos principales de la ciudad-red de la que forma parte.

  7. La movilidad, como una necesidad. El edificio ya no se debe quedar quieto, inmóvil. La movilidad es una necesidad social, un requerimiento funcional, una organización de nuestras acciones. La Biblioteca se tiene que concebir, también, como algo móvil.

  8. Piensa, también, en los servicios de extensión. E intenta superar los habituales bibliobuses (eso si, desde el más absoluto respeto por su función y su utilidad). O las bibliopiscinas... o... La extensión bibliotecaria se debe reinventar para que haga presente en cualquier lugar de la ciudad. La ubicuidad como futuro.

  9. Innova, investiga, desarrolla nuevas propuestas. Y presentálas a los bibliotecarios. Trabajarlas juntos. Verás que somos gente abierta a los cambios y a las novedades. Es algo que tenemos en nuestros genes profesionales. No tengas miedo a concebir una Biblioteca rompedora.

  10. Y piensa, siempre, que el objetivo final, el centro de todas tus acciones, y también de las nuestras, son los usuarios. Sin ellos, ni tu ni nosotros existiríamos. El edificio de la Biblioteca debe responder a sus necesidades. Piensa qué buscan los usuarios en una Biblioteca, y tendrás la Biblioteca 10.

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