La biblioteca sin libros (1)



Estoy convencido de que el futuro de los edificios de las bibliotecas será un futuro sin libros, que quedarán ubicados y segregados a amplios depósitos centralizados como pueden ser los GEPA (1 y 2 artículos en el blog) que está impulsando el CBUC.

Se plantean para un futuro no tan lejano toda una serie de retos diversos: por lo que respecta a la arquitectura y los arquitectos, habrá que repensar una tipología de edificios con unos usos claros y bien definidos, y que servían de guía para su construcción. ¿Cómo diseñar, por ejemplo, unas salas de lectura donde precisamente ya no encontraremos libros? ¿Qué habrá que poner en ellas? Estamos abocados a una redefinición masiva de nuestros edificios, sin duda. Y por otro lado, a los bibliotecarios también se nos presentan años de cambios, en el que tendremos que modificar nuestro entorno laboral físico, un entorno que en muchas ocasiones nos servía y nos sirve como soporte indispensable para nuestro trabajo diario, y que nos hace de guía. Es decir, sabíamos y sabemos para qué sirve nuestro entorno laboral, cómo usarlo y eso nos da seguridad y estabilidad.

Pero todo esto cambiará, sin duda... Arquitectos y bibliotecarios nos enfrentamos (y nos tenemos que enfrentar juntos, cogidos de la mano) a una gestión del vacío. Un vacío conceptual y físico al que habrá que dar respuestas: los bibliotecarios, repensando y conceptualizando que se deberá hacer en las bibliotecas del futuro y cómo se hará; y los arquitectos aportando soluciones reales a aquellos conceptos. Debemos poner en marcha otro proceso de ingeniería social (digital).

Inicio una serie de artículos en los que reflexionaré en voz alta sobre la biblioteca sin libros, y como pienso que será. Es, sin duda, nuestro futuro, nuestra supervivencia. Por supuesto, como en toda prospectiva, me equivocaré y cometeré errores. Los asumo. Pero el debate y la conversación, la generación de ideas, hará que tal vez llegamos, entre todos juntos, a una idea lo más aproximada posible.

Y tú, ¿cómo crees que será la biblioteca sin libros? ¿Te animas a hablar? Deja tus comentarios en los artículos que iré escribiendo, o si te animas, envíame por correo electrónico tu visión. ¿Diseñamos la biblioteca sin libros?

FUENTES:

3 comentaris:

  1. Muy interesante, además porque acabo de leer tu post tras el ThikEPI de Leiva y su proyecto de Biblioteca Pública, S.L. (con sus propuestas de zonas casi nunca vistas en las bibliotecas públicas-públicas) y mientras estoy enfrascado, estos días, en una nueva señalización de los espacios de trabajo/ruido y lectura/silencio para mi biblioteca, universitaria y de momento pública ;-)

    Los arquitectos deben hacer, sobre todo, edificios que se puedan reformar y modificar con facilidad. Modulares de verdad, con módulos de quitar y poner. Donde hoy, y en los próximos años, podamos potenciar el trabajo en grupo, las actividades sociales, la comunicación, pero mañana (pues no conocemos las tendencias a largo plazo) podamos tener espacios individuales de estudio/trabajo, o grandes salas silenciosas donde hasta teclear esté prohibido, o un library-drive-in donde descargar un e-book, o un iTune, o un DivX, y seguir conduciendo.

    ResponElimina
  2. Nosaltres rai: el suport no ens hauria d'afectar, i plorar per això ja és tenir ganes. Els que ho tenen fotut són els llibreters tradicionals, que estan sent desplaçats per les plataformes editorials que es passen a la venda directa.

    ResponElimina
  3. @Mina Jassans : no crec que sigui plorar. En les biblioteques, més que en les llibreries, l'entorn físic, l'edifici, té una funció i uns usos molt determinats. És a dir, que gran part de la nostra professió es sustenta en aquest entorn físic: fem determinades coses d'una certa manera, en gran part per què el nostre entorn de treball és així... Però i si de cop i volta tinguessim la nostra biblioteca absolutament buida de prestatges, expositors, revisters,...?

    ResponElimina