El papel de las bibliotecas en las universidades y facultades eclesiásticas

Reseña de “Informe de la Comisión Externa nombrada por la AVEPRO para la evaluación de la Facultad de Teología de Cataluña (FTC)”


Informe de la Comisión Externa nombrada por la AVEPRO para la evaluacion de la Facultad de
Teología de Cataluña (FTC) [en línea].
FTC.pdf>[Consulta: 01/31/2018]

Las universidades y facultades eclesiásticas, aunque no forman parte del sistema universitario público y civil español, también tienen sus mecanismos de evaluación y de mejora de la calidad de las enseñanzas que ofrecen. Uno de estos mecanismos, sino el principal, es la Agencia de la Santa para la Valoración y la Promoción de la Calidad de las Universidades y Facultades Eclesiásticas, llamada también AVEPRO, y que tiene como misión "promover y desarrollar una cultura de calidad dentro de las instituciones académicas directamente dependientes de la Santa Sede y asegurar la validez de sus criterios de calidad a escala internacional, tal y como establece el Proceso de Bolonia". Esta agencia nace en septiembre de 2007, como consecuencia de la adhesión de la Santa Sede al Espacio Bolonia, hecho que tuvo lugar en septiembre de 2003, con la voluntad de conseguir los objetivos de este Espacio, como por ejemplo poner "énfasis en la calidad como valor intrínseco y Necesario para la investigación e innovación en el ámbito universitario". Además, la Agencia sigue los criterios de calidad y evaluación impulsados por ENQA (http://www.enqa.eu).

Lee la reseña entera en: http://eprints.rclis.org/32455/

Les biblioteques australianes com a element nuclear d’una economia digital integradora



Les biblioteques (en totes les seves diferents tipologies) s’han convertit, en l’actualitat, en actors indispensables i crítics de la nova economia digital. I és que cada biblioteca, en el seu àmbit d’actuació i en la seva comunitat corresponent, és ja una avantguarda que integra i acull en igualtat de condicions tothom en aquesta economia que, lluny de ser una novetat, ja és una realitat plenament consolidada. I aquesta integració no es dona només en un àmbit estrictament social, sinó que, i aquesta sí que és la novetat, també hi ha una integració cada cop més evident i necessària en les dinàmiques econòmiques de país i, més concretament, en el sector de l’economia de la informació, tot fent que el pes econòmic de les biblioteques, i dels processos i accions que s’hi desenvolupen, sigui cada cop més important.

Tot l'article a: http://www.ub.edu/blokdebid/ca/content/les-biblioteques-australianes-com-element-nuclear-duna-economia-digital-integradora

Las bibliotecas australianas como elemento nuclear de una economía digital integradora



Las bibliotecas (en todas sus diferentes tipologías) se han convertido, en la actualidad, en actores indispensables y críticos de la nueva economía digital. Y es que cada biblioteca, en su ámbito de actuación y en su comunidad correspondiente, es ya una vanguardia que integra y acoge en igualdad de condiciones a todo el mundo en esta economía que, lejos de ser una novedad, ya es una realidad plenamente consolidada. Y esta integración no se da tan solo en un ámbito estrictamente social, sino que, y esta sí que es la novedad, también hay una integración cada vez más evidente y necesaria en las dinámicas económicas de país y, más concretamente, en el sector de la economía de la información, haciendo que el peso económico de las bibliotecas, y de los procesos y acciones que se desarrollan en ellas, sea cada vez más importante.

Todo el artículo en: http://www.ub.edu/blokdebid/es/content/las-bibliotecas-australianas-como-elemento-nuclear-de-una-economia-digital-integradora 

El espacio desaparecido de los bibliotecarios




El espacio, el lugar y la función social, ciudadana y comunitaria de la biblioteca se ha convertido ya en la carta ganadora para garantizar la supervivencia futura de las bibliotecas y de los bibliotecarios. El espacio, la buena -o mejor dicho- la excelente concepción, el diseño preciso y una quirúrgica gestión del espacio bibliotecario (de cualquier espacio bibliotecario) nos tiene que garantizar el éxito: un éxito seguramente a muy largo plazo, que perdurará en el tiempo, gracias a unos profesionales excelentes a los que les apasiona su trabajo y todo lo que hacen, y también en buena medida a la evidente dureza y despersonalización de las ciudades contemporáneas; y también a la necesaria e imprescindible búsqueda de un espacio ideal e incluso idealizado, que humanice y simplifique nuestras relaciones sociales, comunitarias y más cercanas. ¿Es quizás la biblioteca ese espacio utópico dónde se nos permite frenar, pensar, meditar con calma y delicadeza, y mediante el cual podemos entender mejor el mundo? ¿Aún sigue vigente el espacio de abstracción que buscaba Aalto en sus bibliotecas? Creo que si. El eje central, no obstante, de esta voluntad utópica, ya hace tiempo que no recae en el fondo bibliográfico y documental de la biblioteca; por contra, se centra y se fundamenta en las personas y en el espacio. Las personas que habitan la biblioteca, sus equipamientos y sus rincones y espacios son el auténtico valor de las bibliotecas contemporáneas del siglo XXI. Y me aventuro a assegurar que será así durante muchos años.

Y no obstante este futuro esperanzador (y no niego que también tenga incluso un punto de idílico e inocente) de las bibliotecas, creo que los bibliotecarios, los profesionales que trabajamos en ellas, hemos perdido fuelle, y estamos desubicados y desorientados: son cada vez más las personas, los usuarios y todo lo que realizan en las bibliotecas, muchas veces sin la intervención de los bibliotecarios, quienes han tomado el control total y absoluto de todo lo que sucede en la biblioteca. Los usuarios se han apoderado y han interiorizado el espacio bibliotecario como propio, como íntimamente propio, e incluso como una extensión natural, lógica e indispensable de sus actividades diarias (tanto personales como profesionales). Posiblemente sea la apropiación más intensa de un edificio público que se haya dado nunca. Los bibliotecarios hemos creado un producto de tanta calidad, que posiblemente el éxito nos haya superado, y la apropiación del espacio nos ha pasado por encima... hasta el punto de que nuestra propio espacio professional también se está comenzando a cuestionar. ¿Somos los bibliotecarios absolutamente indispensables y necesarios para la gestión del espacio de las bibliotecas? Posiblemente la respuesta sea negativa, e incluso estan ya apareciendo experiencias de autogestión de espacios en determinadas bibliotecas, y aplicadas a franjas de usuarios concretos. Por ejemplo el caso del Espai Jove de la Biblioteca Comarcal de Blanes, en la comarca de la Selva (Catalunya), experiencia que además ganó el 3º Premio Teresa Rovira de 2015, un premio que «quiere reconocer a los equipamientos que hayan llevado a cabo proyectos innovadores y hayan creado o reforzado su imbrincación en el territorio mediante la creación de una red social con la implicación de diferentes agentes» (La Biblioteca comarcal de Blanes..., 2015). Fue posiblemente la primera experiencia en Catalunya (o como mínimo la primera de la cual tengo constancia). Este Espai Jove ya parte de la premisa de «incentivar la autogestión de la sala por parte de los propios jóvenes en horarios de obertura al público, y crear así un espacio «sin bibliotecarios» que los ayude a fomentar su autonomía e incida positivamente en la percepción de este espacio por part de los jóvenes» (Ciuró; Garcia, 2015). Estoy convencido de que este será un camino que cada vez más se tendrá que explorar con mayúscula e intensa necesidad. Y será sin duda algo que a los profesionales se nos irá reclamando; se tendrá que estar, pues, atento a estas demandas, y se tendrán que atender con la celeridad y la calidad habituales. No hacerlo nos situará en desventaja respecto otros coletivos y también respecto otros espacios y equipamientos de la ciudad.

En esta situación quedamos indefensos, sin duda. Nos deja en una posición débil, de profesionales quizás y seguramente prescindibles a ojos de buena part de la sociedad. Si, aun hoy y en día, por mala suerte. Pero hablo de los profesionales, y no y esta es la paradoja, de las bibliotecas. ¿Hay quizás una enorme distancia entre el qué y el quién? ¿Nos hemos sabido vender tan bien como hemos vendido a nuestras bibliotecas? Humildemente, y sólo es una simple opinión, creo que no. Hay una clara identificación entre continente y contenido en determinadas profesiones. No hay que decirlas, ya nos entendemos y todos sabemos cuáles son. Nadie, absolutamente nadie, concibe determinados equipamientos sin sus correspondientes profesionales que los gestionen y los administren. Pero nos estamos adentrando y estemos explorando nuevos horizontes en que nosotros mismos queremos borrar rápidamente esta correspondencia, esta identificación quizás automática. Puede que tengamos que parar, reflexionar profundamente y pensar, meditar, qué queremos ser, y recuperar antiguas formas de entender la profesión que hoy en día se han obviado y que se tienen en un segundo término: «El ideal del bibliotecario humanista por el que aboga Casazza no es otro que el de un gran proyecto de diálogo entre el legado de las bibliotecas antiguas y la visión del modo en que las bibliotecas modernas se encuentran solicitadas por los nuevos saberes técnicos e instrumentales. No se trata -dice- de que los libros se queden en una custodia precisa sino que se arriesguen al mundo, llevando consigo mismos el saber específico de cómo han de ser protegidos, però que con este cuidado actúen en el mundo. Allí está el lector, que no sólo existe para devolver un libro a la consulta que alargue su existencia entre los hombres, sino que él mismo -el lector- tiene que ser creado por la biblioteca y llamado dónde nunca quizás se imaginó que iría. Una verdadera biblioteca, en verdad es la que recibe a los lectores y también la que los crea, los recrea y los inquiere» (Casazza, 2004, p. 3), en palabras de Horacio González en el prólogo.

¿En qué posición queremos quedar, pues, los profesionales dentro de nuestro propio ecosistema física y laboral (y muchas veces personal)? O mejor dicho: ¿en qué posición queremos que se nos identifique? ¿Dónde queremos estar, dónde queremos que se nos vea? O quizás justamente se trat de lo contrario: que no queremos que se nos vea, y que lo que queremos es mover los hilos de nuestras organizaciones desde la sombra. O quizás, simplemente, nada sea tan complicado...

Bibliografia

·         “La Biblioteca comarcal de Blanes, premi Teresa Rovira” (2015). Núvol (30 d’octubre) <https://www.nuvol.com/noticies/la-biblioteca-comarcal-de-blanes-premi-teresa-rovira/> [Consulta: 15/01/2018]
·         Casazza, Roberto (2004). El futuro bibliotecario: hacia una renovación del ideal humanista en la tarea bibliotecaria. Buenos Aires: Biblioteca Nacional <http://www.pensamientocomplejo.com.ar/docs/files/Casazza_Elfuturobibliotecario.pdf> [Consulta: 29/01/2018]
·         Ciuró, Gemma; Garcia Alsina, Montserrat (2015). “Projecte Biblioteca Jove”. ComeIn: Revista dels Estudis de Ciències de la Informació i de la Comunicació, n. 49 (novembre) <http://comein.uoc.edu/divulgacio/comein/ca/numero49/articles/Article-Gemma-Ciuro-Montserrat-Garcia-Alsina.html> [Consulta: 15/01/2018]

[Este pequeño fragmento forma parte de mi último libro Del templo simbólico a la desmaterialización: un recorrido por la arquitectura bibliotecaria del siglo XX al XXI. Si te ha gustado, lo puedes adquirir en Amazon.]

From symbolic temple to dematerialization: a journey through library architecture from the 20th to the 21st century

Inside the roundabout of the Stockholm Public Library. Author: Holger Ellgaard. Source: Wikipedia

This book is the result of the extension and improvement of the article that, with the same title, was published in issue 38 of June 2017 of the digital journal BiD: textos universitaris de biblioteconomia i documentació. This expansion and improvement has consisted in the addition of new sections that complement and deepen the argumentation already expressed in the article, together with the inclusion of new bibliographical references, as well as the presence of an epilogue that, as a kind of philosophical and professional reflection, serves as a conclusion. In addition, a prologue has also been included, by the architect Josep Maria Miró i Gellida -responsible for the Nitidus studios- and who is the author of the future Provincial Public Library of Barcelona, which has yet to be built (and which is one of the oldest and most persistent demands of the librarian collective in Catalonia). As with the publication of the article, the book also aims to establish an evolution in the architecture of libraries throughout the 20th and 21st centuries. This evolution highlights the different transformations that the library buildings have undergone, adapting to different forms, but above all to respond to the different social and cultural realities and also changing characteristics of each period and each historical moment. It proposes an evolution divided into 5 major architectural transformations. For each of these five transformations, one or more paradigmatic libraries from around the world are presented, clearly exemplifying the transformation to which reference is to be made. Each presentation is accompanied by an explanation of its main characteristics in terms of spaces and architecture, to finally argue this decision based on quotations from external sources and also with its own argumentation. It should be noted that quotations from other languages have been translated into Spanish. The result is a chronological and historical evolution that serves to frame and contextualize, ultimately, the fifth and final current transformation of libraries. The book also includes an extensive bibliography that should serve as a starting point for future and new studies on the subject.
All book is available at: https://www.amazon.com/dp/B07GLJL8FG